Decisiones Difíciles: cerrar proyectos

Es algo cotidiano en el funcionamiento de una empresa que nos debamos enfrentar a situaciones difíciles, tal vez sea una de las premisas más estables dentro de la vida de un empresario o emprendedor.

Muchas de ellas tendrán que ver con decisiones del día a día (como personal, servicios, proveedores), pero muchas otras serán más profundas y afectarán al futuro del proyecto en sí.

Sobre estas últimas me quiero detener y realizar una breve reflexión: las empresas son (y deben) estar bien alejadas de los sentimientos, los empredimientos son justamente eso, empresas y como tales cumplen un ciclo.

Hay etapas en una empresa, que una parte de la misma (o su totalidad) detiene el crecimiento y progreso de otra, por lo cual debemos tomar decisiones “difíciles” y eso no quiere decir que sea un paso hacia atrás, sino todo lo contrario.

En estos días me estoy enfrentando a uno de esos momentos y por eso es que tengo tan presente esta reflexión. Uno de los proyectos que hemos desarrollado en los últimos 7 años ha llegado a un ciclo de estancamiento y esta frenando la velocidad de otros, a veces ni siquiera directamente, pero ocupa parte de la agenda y tan solo eso distrae del principal.

Es un proyecto que creamos, desarrollamos, planificamos y nos dio muchísimas satisfacciones, pero que hoy posee un lugar muy pequeño dentro de la facturación total.

Como lo dije anteriormente, las empresas son para producir ingresos y debemos focalizar nuestros recursos (humanos y financieros) hacia donde se producen las utilidades. Si en algún momento nos vemos ante estas situaciones, no debemos afrontarlas para nada como algo negativo, sino todo lo contrario, como una evolución profesional.

Muchos proyectos surgen, evolucionan de la mejor forma, pero cumplen ciclos y se cierran. Tal vez Google sea la empresa que en IT nos brinda más de estos ejemplos creando servicios excelentes, pero que luego de cumplir con su misión (o cuando dejan de lograr los objetivos fijados) son cerrados para poder redireccionar esos recursos.

Para un emprendedor la palabra “cierre” provoca miedo o conceptualiza un fracaso, en mi opinión, cuando nos convertimos en empresarios y nos preocupa más la facturación que la pasión por la idea en sí, la palabra cierre significa evolución.

No se si este fue uno de mis posts más claros, pero en esta etapa mi cabeza (y proyectos) van mucho más rápido que mis manos.