Agencia Creativa: ¿si o no?

Una de las partes más importantes de cualquier negocio, es llegar a los clientes de la forma más sencilla y directa. Esto puede sonar muy simple, pero muchas veces el poder explicar que es lo que nuestro producto hace, no es fácil de resolver.

¿Como puedo obtener un cliente, si este no entiende exactamente cual es mi servicio o producto?

Este puede ser el punto donde se encuentren muchos, o tal vez un poco más avanzados y con un producto ya estructurado que requiera un toque de simplicidad en su comunicación.

Para estas dos alternativas una agencia creativa es fundamental para llevar nuestro producto o servicio un paso más adelante.

La mayoría de las empresas desarrollan ellas mismas su estrategia de comunicación interna y externa. Considerabamos que poder desarrollarlo dentro de la empresa era la mejor solución y en parte nos equivocamos.

El rol de las agencias creativas es fundamental, con empresas nuevas o que ya están en marcha, por muchos puntos:

1. Agregan una mirada crítica y externa del servicio o producto.
2. Logran ver al público potencial o cliente desde otra perspectiva.
3. No están tan contaminados con el producto.
4. No son compañeros de nadie, pero se acoplan de forma externa a los equipos, maximizando tiempos.
5. Formar equipos creativos internos y con talento, es sumamente caro.
6. Última y no menos importante, los creativos funcionan mejor  externos a la empresa, que cuando están en la propia estructura, ya que logran agudizar sus ideas y no pasan concentrados solo en una.

Una buena agencia creativa que acompañe al proceso de crecimiento de una empresa es fundamental. Es un costo extra y no exclusivo, pero esto lo hace aún mejor, ya que podemos exigirle plazos más concretos y en caso de que nos gusten sus propuestas, poder cambiarla sin mayores dificultades.

Otra experiencia que hemos tenido, es trabajar con creativos internos, al principio es muy bueno, pero al poco tiempo las ideas comienzan a ser menos relevantes producto de estar enfocado siempre en un producto individual. Además no es sencillo poder atraer a un talento senior a una empresa que brinda servicios, cuando saben que pueden generar mayores ingresos trabajando freelance o en una agencia, por lo que generalmente las empresas terminan contratando juniors y al final, es contraproducente.

Para aquellos que se hagan la pregunta, si una agencia creativa podrá agregarles valor, definitivamente lo recomiendo. Pero algo muy importante, tener siempre bien en claro los objetivos y trazarse planes semanales, quincenales y mensuales, para saber que se esta trabajando en varios niveles y no estamos malgastando nuestro dinero.

La efímera sensación de un éxito

Los empresarios, inversores o emprendedores somos constantes generadores de oportunidades y tal vez sea este uno de nuestros principales defectos.

La planificación en las empresas es parte fundamental, pero sin importar la magnitud de las mismas, todas deben vivir también el ritmo del día a día y esta sensación llena a un empresario de vertigo.

Cumplir metas, llegar a los goals en ventas/ingresos, obtener galardones/reconocimientos son todos pasos importantes, pero todos ellos teñidos de un sabor de éxito muy efímero, justamente por nuestro constante deseo de ir por lo siguiente.

Muchas veces intente “disfrutar” grandes logros, intentar tomarme un tiempo para ellos, pero siempre he fracasado, siempre me interesa más lo que esta por venir.

Los emprendedores somos ansiosos y ese motor es el que nos guía. Pudo haber sido un día record en facturación o producción, pudimos haber tenido el mejor mes o trimestre en años, pero cuando el reloj marca las 00:00, comienza un nuevo día y los desafíos se renuevan automaticamente.

Muchos me preguntan sobre esta constante sensación, sinceramente no tengo mucho que recomendarles, sino decirle que la disfruten y la canalicen, utilizandola de la mejor manera para que sea generador de sus nuevas oportunidades.

 

Emprendedor Serial o Pasional

Hace unos cuantos días que estoy pensando sobre la pasión y la razón que debemos ponerle a los proyectos que emprendemos. Evidentemente ambas son sumamente importantes, aunque cuando hablamos de negocios e inversión, la razón es la que debe de primar.
Este pensamiento viene encadenado al valor emocional que poseen los proyectos para un emprededor, que para mi es totalmente separado al valor económico (viabilidad y utilidad) del proyecto en sí.
Uno de los grandes errores al emprender, es que el valor emocional (confiar en la idea, sobrevalorar el proyecto por convicciones personales) es mucho más fuerte e impulsivo que el valor racional, lo que nos lleva a desarrollar determinadas ideas que no son del todo solidas a nivel económico o práctico.
A los largo de mi experiencia he tenido la enorme suerte de compartir muchas conferencias y charlas con exitosos emprendedores. No conozco ninguno que no le agregue pasión a sus ideas, pero sin dudas la mayor lección que he aprendido de todos ellos y de mi experiencia en sí, es que a la hora de desarrollar o analizar un emprendimiento, debemos rodearnos de personas, que desde una mirada externa le agreguen la racionalidad que tal vez nosotros no podemos o no queremos dar.
Esta visión no solo se acota a la etapa inicial, sino que durante el día a día del proyecto es fundamental, ya sea en momentos de grandes ganancias o sobretodo en momentos de perdidas.
Por más identificados que estemos a nuestras empresas, el emprendedor debe ser frío para analizar el estado de situación y tener la suficiente inteligencia de poder hacer cambios, en caso de ser necesario, sin tener porque cambiar la esencia de la idea.
Generalmente la pasión y la razón, se cruzan en los extremos, ya sea porque el proyecto va mal o todo por el contrario, cuando estamos en etapas de éxito y una venta se aproxima. Esta última situación me ha tocado varias veces, pero será tema de otro post.

Hace unos cuantos días que estoy pensando sobre la pasión y la razón que debemos ponerle a los proyectos que emprendemos. Evidentemente ambas son sumamente importantes, aunque cuando hablamos de negocios e inversión, la razón es la que debe de primar.

Este pensamiento viene encadenado al valor emocional que poseen los proyectos para un emprededor, que para mi es totalmente separado al valor económico (viabilidad y utilidad) del proyecto en sí.

Uno de los grandes errores al emprender, es que el valor emocional (confiar en la idea, sobrevalorar el proyecto por convicciones personales) es mucho más fuerte e impulsivo que el valor racional, lo que nos lleva a desarrollar determinadas ideas que no son del todo sólidas a nivel económico o práctico.

A los largo de mi experiencia he tenido la enorme suerte de compartir muchas conferencias y charlas con exitosos emprendedores. No conozco ninguno que no le agregue pasión a sus ideas pero, sin dudas, la mayor lección que he aprendido de todos ellos y de mi experiencia en sí, es que a la hora de desarrollar o analizar un emprendimiento, debemos rodearnos de personas que, desde una mirada externa, le agreguen la racionalidad que tal vez nosotros no podemos o no queremos dar.

Esta visión no sólo se acota a la etapa inicial, sino que durante el día a día del proyecto es fundamental, ya sea en momentos de grandes ganancias o, sobretodo, en momentos de pérdidas.

Por más identificados que estemos a nuestras empresas, el emprendedor debe ser frío para analizar el estado de situación y tener la suficiente inteligencia de poder hacer cambios, en caso de ser necesario, sin tener porque cambiar la esencia de la idea.

Generalmente la pasión y la razón se cruzan en los extremos, ya sea porque el proyecto va mal o todo por el contrario, cuando estamos en etapas de éxito y una venta se aproxima. Esta última situación me ha tocado en varias oportunidades, pero será tema de otro post.

Windows, Linux o MacOS en mi empresa?

Una de las grandes discuciones en todos los departamentos de IT en las empresas, consiste en definir cual es el sistema operativo ideal para basar su negocio.

Mi experiencia me dice que no hay una respuesta definitiva a esta pregunta, sino que en realidad hay tantas opciones como áres de negocio distintas. Para contestar esta pregunta, lo primero que debemos plantearnos es para que tipo de trabajo necesitamos realmente realizar. Que quiere decir esto? Muy simple, dentro de una misma empresa, pueden cohexistir en armonía los tres grandes sistemas operativos y cada uno ser una solución perfecta a las necesidades del grupo.

Por ejemplo, Windows XP es ideal para trabajos administrativos, de navegación, desarrollo web/gráfio y de calculo. Es un sistema operativo sumamente popular y de una interfaz amigable. Cualquier nuevo miembro  que ingrese a una empresa esta sin lugar a dudas, familiarizado con este sistema por lo que no debemos gastar en capacitación. El sistema de Microsoft posee una gama de programas desarrollados en torno a él que lo convierten en un sistema sumamente amplio.

Además la distribución XP se adapta facilmente a equipos de bajo requerimiento, por lo que podemos correr este sistema sin problemas en una maquina que tiene 4 o 5 años. Por otro lado, tanto XP como Vista, tienen varios inconvenientes, como el costo de la licencia (160 dolares americanos), gran amplitud de virus desarrollados en este entorno, spyware y diferentes malaware que hacen que debamos instalar de base mucho software complementario que enlentece el sistema y adelgaza nuestras billeteras.

Otra excelente opción es utilizar Linux, preferentemente aquellas distribuciones desarrolladas específicamente para empresa como Suse o Novell, debido a que poseen un desarrollo más avanzado en cuanto a drivers y compatibilidad. Linux es ideal para trabajos específicamente administrativos, teniendo una gran carencia en la oferta de productos para desarrollo web y diseño, dado que su modelo de negocios no es rentable para las grandes empresas como el caso de Adobe.

Otro de los pilares de optar por Linux es su división por usuarios, lo que permite crear terminales con acceso realmente restringido, acotando la posibiloidad del usuario a instalar programas, evitando así gran parte del riesgo de virus y demas males informaticos. Al no ser un sistema “popular”, muchas personas no estan acostumbrados a trabajar diariamente con Linux, por lo que no poseen la facilidad para instalar widget o gadgets, grandes usurpadores de los anchos de banda en las empresas.

Como gran defecto, Linux posee la resistencia del usuario por aprender su funcionamiento. Su entorno gráfico más simple, pero utilitario, da un primer acercamiento negativo a los usuarios, provocando una barrera de aprendizaje, desalentando a priori a muchos. Es muy simple escuchar por los pasillos “Linux es muy complicado” en puestos donde tan solo se utiliza paquetes ofimaticos, mails y navegadores.

Finalmente el MACOS (mi preferido) el cual es una opción tan práctica, como costosa. De los tres, MACOS aunque robusto y seguro, es el más prescindible. Este sistema es ideal para editores multimedia, diseño web y gráfico, así como amantes de la estética o imagen.

El crecimiento de la marca ayudo a muchas empresas a animarse a desarrollar en los últimos 4 años muchos productos para MACOS ofreciendo en la actulidad un catálogo de opciones muy similar al de XP, aunque un tanto más caro.  La gran ventaja es su simplicidad y la no presencia de virus informaticos, pero su gran debilidad continua siendo su precio y su falta de soporte regional más intensivo.

En nuestras empresas usamos indistintamente cualquiera de estos tres sistemas operativos, cada usuario al entrar es consultado sobre que sistema utlizar, tratando de que se sienta cómodo con herramientas que él ya conoce. Actualmente un 65% de nuestras computadores funcionan sobre Linux, un 23% sobre WinXP y un 14% sobre MAC OS X (Leopard). El uso intensivo que le damos a Linux ha hecho que una de mis empresas sea colaboradora sumamente activa de la comunidad Linux en Uruguay.

Bottom Line

  • No existe un sistema operativo superior o perfecto, tan solo existen distintos requerimientos de trábajo.
  • WinXP es la opción ideal para la mayoría de las empresas por el grado de familiaridad que el usuario posee con el sistema.
  • Linux es una opción sumamente confiable y por sobretodo económica, pero posee resistencia entre los usuarios de más edad.

Ahora me gustaría saber: ¿Que sistema operativo, utilizan para su empresa?

Aprender a controlar la “ansiedad”

Hace unos días atras hablaba sobre los extraños horarios que tenemos los emprendedores para trabajar. Ahora toca el turno a otra característica que nos une: la “ansiedad”.

Los emprendedores somos por naturaleza ansiosos y no tengo duda que es gran parte de nuestra cuota tanto de éxito como de fracaso. La ansiedad es un motor fundamental para las etapas iniciales de los proyectos, cuando necesitamos realizar constantemente lluvias de ideas para reconocer y pulir puntos fuertes y debilidades, así como crear el entorno para el proceso creativo.

La ansiedad nos desvela y nos concentra en nuestros objetivos, haciendo funcionar nuestro cerebro con una adrenalina extraordinaria que es la causante de muchas excelentes ideas, así como también grandes disparates.

Una vez avanzado el proyecto, la ansiedad va perdiendo su cuota positiva y puede llegar a convertirse en uno de nuestros peores enemigos, ya que puede provocarnos apurar procesos naturales el proyecto, adelantando etapas y haciendonos tomar decisiones en momentos equivocados.

La ansiedad siempre debe llevarse bien con la creatividad, pero debe ser la peor enemiga del éxito económico. Porque digo esto? Nadie comienza un proyecto sino es para triunfar y hacer dinero. El problema es cuando los tiempos se dilatan, la ansiedad comienza a jugarnos un papel negativo, haciendonos temer algunos escenarios o apurando decisiones innecesarias.

La ansiedad en el emprendedor no es algo que se limite a nuestro trabajo, creo que somos ansiosos en todo sentido y queremos todo ya!. Tanto en nuestra vida afectiva, familiar o sentimental, los emprendedores no suelen ser personas “estables”. La ansiedad nos permite crear y hacer crecer relaciones, así como también nos permite cortalas y comenzar a pensar en nuevas.

Algo sumamente dificil en el plano personal, es poder estar con alguien quien comprenda nuestro grado de “ansiedad” y lo controle, para evitar que ella nos maneje y nos volvamos sumamente impulsivos.

Como decía anteriormente, la ansiedad es un factor común en los emprendedores, que nos hace diferenciar de muchos, pero que también si no es controlada, nos puede jugar una mala pasada.

Los extraños horarios de un emprendedor

Los emprendedores no somos personas simples de comprender, pero sin dudas una de las caracteristicas que más llama la atención es nuestro “horario” de trabajo.

En la vida de las empresas distingo tres grandes áreas: a) Creación, b) Planificación, c) Ejecución . Sin lugar a dudas que los emprendedores son fundamentales para la primer y segunda área, pero tal vez, el tercer sector de ejecución sea el más dificil de desarrollar y se debe justamente a sus horarios.

Los emprendedores son empresarios que poseen una visión distinta al resto, que les permite desarrollar su propio camino y definir sus estrategias. El trabajo del emprededor es “crear” un camino donde no lo hay y pensar la mayor cantidad de herramientas para guiar a la empresa por un sendero exitoso.

Justamente esa creación, no se detiene nunca y constantemente los emprendedores estamos buscando y pensando alternativas para nuestros proyectos (existentes o futuros). Por este motivo, el emprendedor no tiene horarios preestablecidos, sino que como un artista posee momentos de inspiración y creación en horas o situaciones donde muchos ni pensarían en trabajo.

Durante toda mi etapa de emprendedor, me ha sido sumamente dificil poder adaptarme a un horario laboral normal, que coincida con el de la mayoría del equipo operativo. Mas alla de ser un poco perezoso lo admito, siempre me ha costado poder estar a las 9 de la mañana en la oficina. Por ello es fundamental más alla del proyecto en sí, poder reunir un grupo de trabajo en el cual poder confiar para la ejecución de los proyectos.

Cuando hablo de confiar, no me refiero a que no solo a que no divulguen información confidencial, sino a que sean capaces de desarrollar actividades como si uno ni siquiera estuviera en la oficina y posean independencia en su área de gestión. En mi caso, esto me ha llevado algún tiempo conseguirlo y recién ahora (luego de varios grupos en Buenos Aires y Montevideo) puedo decir que hemos logrado el equilibrio casi ideal.

El emprendedor no solamente tiene horarios “distintos”, sino que además por su vinculación con los proyectos (y al menos es mi caso), destina mucho tiempo para actividades que no son específicas del emprendimiento, pero lo ayudan a cristalizarse, como potenciales alianzas, viajes de negocios, presentaciones a inversores y por supuesto muchos reportes financieros y de RRHH.

Esto no es un detalle menor, ya que muchas veces las personas que participan en la empresa, no tienen claro cual es el verdadero rol del emprendedor en la misma y los horarios cambiados hacen pensar que es en realidad un jefe que solo exige y no cumple a la par. No me refiero a que un emprendedor deba dejar influenciarse por lo que opine el resto, sino lo importante es que el equipo conozca la verdadera responsabilidad para que entienda que su trabajo es en realidad mucho más continuo que el resto.

En mi caso, siempre pienso más tranquilo una vez que la mayoría de los empleados abandonaron la empresa y sobretodo por las noches. Es muy dificil poder irme de la oficina antes de las 21/21.30 o pensar en acostarme antes de la 1 o 2 de la mañana todos los dias, inclusive este horario se estira muy a menudo.

Según mi experiencia, el emprendedor debe sacrificarse y mucho en las etapas iniciales, para poder estar a la par de sus empleados. Una vez obtenido el punto de equilibrio, ya conocemos mucho mejor de quien nos rodeamos, pudiendo confiar y delegar tareas al equipo de trabajo. Además la “estabilidad” de recursos siempre nos permite pensar de una manera más amplia y ordenada, lo que hace más saludable al proyecto sí.