Nunca abandones una idea

Hace siete años, cuando comenzamos a desarrollar nuestros primeros emprendimientos junto a Diego y Sergio, nos reíamos diciendo que “nuestro proyecto, consistía en cambiar de proyecto”.

Lo cierto es que el espíritu emprendedor hace que, muchas veces, varias buenas ideas se aparezcan de repente justo en medio de muchas otras cosas que estás haciendo en ese momento. Cuando esto te ocurra, no descartes ninguna idea, intentá plasmarla aunque sea en un borrador (si es en un plan formal, genial), para que cuando tengas que retomarla, no olvides piezas esenciales que la hicieron nacer.  Quizás te des cuenta que no es el momento indicado para desarrollarla, pero eso no quiere decir que no sea una excelente oportunidad a futuro.

Esto es exactamente lo que está pasando en este momento: estamos desarrollando dos proyectos que surgieron como ideas hace dos años y que no vimos, hasta ahora, el mejor entorno para abordarlas.

Incubar una idea es un proceso fundamental para desarrollarla de la mejor manera, aunque no trabajemos todos los días en ella durante ese proceso.

En mi disco duro hay una carpeta, con el nombre “Proyectos Standby” donde duermen aún varias ideas, la mayoría tal vez mueran ahí, pero esa es la parte más divertida, desafiarte a ti mismo.