Netflix, el gran ejemplo de la era Big Data

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Desde hace ya un par de años que el concepto Big Data ronda en el mundo digital, pero han sido pocas las empresas que han sabido procesar con tanto éxito como Netflix el caudal de información que reciben de sus clientes.

El análisis de la información y la creación de estrategias que surgen de su estudio marcan hoy la diferencia. Hace tan solo nueve años Netflix se replanteaba la dirección de su negocio (alquiler físico de DVD) y hoy se presenta como uno de los grandes protagonistas de la era digital.

Para los que no conocen la formula del éxito de Netflix, la respuesta es muy simple: trackear, analizar y tomar decisiones en base a cada acción realizada por sus usuarios en la interacción con sus contenidos.

Este camino comenzó en realidad en su etapa analógica, ya que fue en 2006 cuando Netflix tomó una de sus mejores decisiones: organizar una competencia pública para crear un algoritmo que le permitiera conocer los gustos relacionados de sus clientes a la hora de alquilar DVD’s físicos y cual sería la próxima película a elegir.

La formula ganadora se comenzó a utilizar en 2007, pero fue recién hasta 2009 con el lanzamiento de su plataforma digital que el algoritmo cobró mayor protagonismo.

El algoritmo se basa exclusivamente en el estudio de los hábitos de consumo de sus usuarios, registra cada visualización, pausa, adelante, atrás, abandono, buffering, las valoraciones, el dispositivo desde donde se accede, la ubicación geográfica, el día y la hora del consumo. Estas “huellas digitales”, le han permitido a Netflix diferenciar entre más de 80.000 nuevos minigéneros.

Esta información es procesada y se utiliza en dos grandes acciones: 1) recomendarme más contenido, 2) producir contenido propio.

El primer punto parece muy simple, pero el concepto Big Data no es mágico, Netflix visualiza y taggea cada una de las piezas que ofrece para poder realizar una mejor recomendación. Tan solo cuando realizó su desembarco en Latinoamérica, Netflix debió revisualizar su catalogo (más de 9.000 piezas) para asignarle etiquetas locales, pero no solo sobre series o películas completas, sino sobre distintos fragmentos de la misma para poder mejorar su análisis.

Pero Netflix no se limito únicamente a ofrecer recomendaciones, cuando se dio cuenta que estaba accediendo de forma gratuita a las preferencias de sus usuarios tuvo la brillante idea de producir contenido. A diferencia de las cadenas de TV que lanzan pilotos para ver como funcionará un show o de Hollywood que realiza estudios de mercado, Netflix utilizó y procesó su propia información. House of Cards fue el resultado, aclamada por la audiencia y ganadora de un Emmy y dos globos de Oro. Como podía no tener éxito, si Netflix conocía cual era el genero, director, actor y actriz favoritos de sus clientes.
House of Cards es solo el primer ejemplo de éxito, lo mismo sucedió hace apenas unas semanas con Amazon y Transparent, serie de producción propia con las mismas premisas de análisis que realizó Netflix sobre su audiencia.

Las plataformas digitales, poseemos la ventaja de poder medir cada movimiento de nuestros usuarios. El diferencial entre empresas exitosas y las que no, es como analizamos esa información y las estrategias que desarrollamos en base a ellas.

Big Data es una partida de ajedrez, solo con visualizar el tablero todo el tiempo no significa que vayas a tomar la decisión correcta.