Mapa del tesoro (plan de negocios)

Una de las claves de todo proyecto es tener bien identificado cual es el negocio en si, cuales son sus vías de ingreso y cuales son sus verdaderas necesidades tanto en recursos humanos como financieros.

Para decirlo en breves palabras, es fundamental en todo emprendimiento poder tener claro cual es el business plan, para ser racionales a la hora de optimizar esfuerzos y recursos.

Lo que describo antes es el escenario ideal, pero muchas veces sabemos (por experiencia propia) que surgen emprendimientos (y muy buenos) sin siquiera hacer un estudio exhaustivo del mercado o sin un plan de negocios concreto.

No defiendo, ni ataco este tipo de desarrollo, aunque sin dudas cuando tenemos un panorama claro de los objetivos, el éxito parece un poco más sencillo de alcanzar.

Confiar en nuestro “instinto” es importante, pero no decisivo, ya que muchas veces nos enamoramos de ideas o proyectos que sin estudio previo, pueden ser una gran perdida de recursos, por ello lo importante antes de llevar a cabo cualquier idea es al menos desarrollar lo que llamo un pequeño “mapa de ruta”, para identificar puntos objetivos que nos sirva para identificar el éxito o fracaso de nuestro emprendimiento.

Este mapa de ruta, nos permitirá tomar decisiones más racionales (o menos emocionales) sobre nuestros negocios y evitara muchas veces que él mismo fracase, ya que a tiempo nos posibilitará cambiar el rumbo en caso de que algo no vaya bien.

Este pequeño (pero efectivo) ejercicio les permitirá ademas tener una mejor definición del proyecto y les será sumamente útil compartirlo con el equipo de trabajo para fijar objetivos comunes.

Por ello les recomiendo, que antes de comenzar a emprender cualquier idea se tomen un tiempo para dibujar un escenario macro e ir trazando un rumbo a futuro, para saber en función a los costos del proyecto, cuando el mismo es exitoso y cuando no.

Finalmente una última reflexión, por mas simple que sea ese plano del proyecto, respetenlo y tomen decisiones racionales (aunque dolorosas) en caso de que las cosas no vayan como planeamos.

Cambiar para mejorar, nunca es malo, sin importar que tipo de decisión sea.