iGaming Super Show, día 1

Hay dos premisas que me quedan muy claras del primer día de feria:

a) todos los operadores están desesperados por nuevos jugadores
b) no hacen nada ellos mismos para tenerlos.

Tal vez suene un comienzo negativo, pero es todo lo contrario. Este año la iGaming es sin dudas más grande y más interesante que años pasados, pero no para los operadores, sino para las empresas como Lubona, que son las generadoras de tráfico.

Cada nueva feria, aparecen y desaparecen tres o cuatro nuevos productos, pero el resto son los mismos de siempre un poco distintos, pero no demasiado.

Por lo que esta claro, que si la industria cambia, este “shake” no esta en manos de los operadores, sino de nosotros, los generadores de tráfico.

Esta tarde, tuve una de las charlas más interesantes del día con mi amigo Christian de Cmedia, donde ambos llegamos a la misma conclusión. Ambas empresas nos estamos volviendo caras? O es que la industria se esta volviendo poco eficiente?.

Que nuevas herramientas han desarrollado los casinos para optimizar su tráfico? La respuesta es: ninguna.

Cuando se trabaja a performance (cpa) es simple, no conviertes, no pagan. Pero cuando trabajas a fee, ahi el problema te lo trasladan a ti, porque las empresas se vuelven en grandes generadores de leads, que los operadores no saben como convertir en FTD.

Creo que la gran causa, es que los casinos tienen 3 áreas distintas: captación, conversión y retención. Estas áreas deberían estar mucho más conectadas, porque son parte de un mismo proceso.

Otro gran efecto, es que los comerciales están apremiados por resultados, pero que hacen ellos para comprar o ayudar a convertir mejor? Nada, no desarrollan herramientas, no leen estadísticas, ni siquiera la preguntan a su soporte cuales son los problemas o inquietudes que sus jugadores poseen a diario.

Estoy seguro que algunos casinos funcionan bien, pero esta industria se va a estacionar si no se comienza rápido a trabajar de una forma más inteligente por parte de los operadores y si los comerciales no se preocupan más por ayudar a dar resultados que solo a reclamar que otros hagan su trabajo.