Uruguay, un pais sin iPhone ni Blackberry

Desde hace ya varios días que el screen de mi iPhone estaba poseído de pixeles azules, los cuales iban ganando más y más espacio con el paso del tiempo. Luego de una larga agonía hoy fue el día elegido para abandonarme.

Para telefonía móvil, en Montevideo, utilizamos el servicio coorporativo de Movistar, quienes han respondido siempre de una excelente forma. Debo reconocer que me habían aconsejado cambiar el teléfono desde hace varios días, pero la falta de tiempo me fue dejando estar.

Además existía otra traba dentro de mi, aprovechando que la salud de mi iPhone estaba muy desmejorada, pensé que era el momento ideal para tomarme un tiempo y pensar que smartphone era el indicado (si, no son días muy vertiginosos).

La experiencia del iPhone es genial para los momentos de ocio, pero cuando busco herramientas productivas, Blackberry es un producto que le lleva la delantera. Debo confesar que por varios momentos me sentí preparado para volver a utilizar blackberry, dado que Android ni siquiera era una opción ya que esta muy lejos aún de llegar al sur.

Es más, pise la oficina de Movistar con la clara idea de volver a utilizar los equipos de RIM, pero aquí es realmente donde empieza la historia de este post.

Más alla de las predilecciones que tengas, Uruguay es un país que no quiere gente con stress o workaholic, es por eso que desde Julio de este año, Movistar no recibe partidas de Blackberry, de ningún tipo, sencillamente increíble.

Además iPhone 3GS han llegado dos tandas, las cuales constaron de menos de 300 moviles en total, los que lógicamente se agotaron enseguida.

Por suerte nuestra encargada de cuentas, ya nos conoce y sabía que de un momento a otro mi iPhone iba a dejar de funcionar, por lo que me guardo uno. Lamentablemente en Uruguay no se puede elegir color, mucho menos capacidad (no llego ni una unidad de 32GB).

Sencillamente me da mucha vergüenza como la segunda empresa de telefonía en Uruguay y líder en varios países hispanohablantes, no tiene ni siquiera un equipo Blackberry o iPhone en disponibilidad. Se imaginan que pasa si se les rompe, pierden o roban su blackberry?

Más alla de eso, ya estoy sincronizando el nuevo 3GS, con brújula, video y más velocidad de procesador, que me permitirá jugar partidas de truco contra una IA mucho más rápida.

Sagse y el juego online en Latinoamérica

Ya faltan nada más que 16 días para una nueva edición de Sagse, la feria de Juegos de Azar, más grande de LatinoAmérica.

Esta edición será muy especial porque desde Monografie (quien la organiza) nos han pedido que les ayudemos a crear el sector i-Gaming, por lo cual nos hemos sumado a este emprendimiento, tratando de encontrar el camino más rápido sobre la difusión del juego en línea, para su posterior regulación.

Como lo mencionaba días atrás, en Uruguay estamos ayudando activamente para que el juego se regule, pero lamentablemente este mismo camino no se sigue en todas partes.

Una de las ideas que sugerimos fue realizar una charla, donde los principales actores políticos de Argentina, Chile y Uruguay comentaran cómo estaba siendo el desarrollo de una ley orgánica de juego en cada país.

Lamentablemente, esta charla está a punto de no realizarse, dado que tan sólo Fernando Nopisch (Director de Casinos del Uruguay) confirmó su voluntad de hablar sobre el tema, mientras que los representantes chilenos y argentinos, prefirieron pasar por alto la invitación para no “comprometerse”.

Esta es la primera oportunidad que asistirán a Sagse, numerosos representantes de operadores de juego en línea; es una pena que se desaproveche tal oportunidad para comenzar a forjar bases de una posible regulación en varios paises.

Los próximos días les comentaré más detalles sobre el sector i-Gaming, que estará enfocado en desarrolladores de software y programas de afiliados.

¿Por qué legislar el Juego en Línea en Uruguay?

Durante mucho tiempo, conduje una de las empresas más importantes a nivel de juego en línea en toda Hispanoamérica. Luego de haber vendido varias ramas de la misma y hoy ya desde un rol de Advisor (asesor), me he impuesto un nuevo desafío, acompañar al Estado Uruguayo en búsqueda de una legislación pionera sobre el juego en línea.

Actualmente en nuestro país, se está viviendo un tiempo electoral, pero eso no impide que no podamos ayudar a todas las fuerzas políticas a desarrollar una idea única acerca de cómo debe ser el juego en línea en nuestro país.

¿Por qué estoy tan interesado en desarrollar este emprendimiento? A pesar que siempre nuestra empresa se dedicó al mercado europeo en exclusiva, llevo 6 años en la industria por lo que he podido aprender mucho sobre regulación del juego en línea y ahora con el regreso más constante a Uruguay me he decidido a colaborar activamente.

Estoy convencido además, que más alla del partido político que gane, Uruguay posee el marco ideal (tecnológico y fiscal) para poder recibir empresas extranjeras que deseen implementar soluciones de juego para toda la región.

¿Por qué Uruguay debería regular el juego en línea? Muy simple:

  • Nueva fuente de ingreso para el Estado: actualmente el volumen de juego online en Uruguay es sumamente bajo, pero igualmente debería ser regulado para poder percibir ingresos de dicha actividad, la cual no se graba al apostador, sino al operador. Además esta regulación sería tanto para aquellos usuarios que juegan de Uruguay, como del exterior. Lo que quiere decir que el Estado recaudaría no sólo por lo que los uruguayos jueguen en su territorio, sino además por lo que todos los extranjeros apuesten dentro de los operadores regulados; lo que abre infinitamente el abanico a apostadores de todo el mundo.
  • Impuesto simpático: El juego es una actividad social, que no posee grandes fanáticos dentro de la sociedad. Ejemplo de eso es que mientras muchos consideran a los juegos de azar como un pasatiempo o diversión, otros lo ven como un vicio, pecado o inclusive como una enfermedad. Así que la implementación de un impuesto sobre esta actividad y volcado al operador, sería singularmente bien visto socialmente.
  • Nuevas fuentes de trabajo: tanto en el sector financiero, como IT y, por supuesto, de servicios, alojar empresas de juego abriría innumerables nuevas fuentes de empleo directas e indirectas. El caso perfecto es Malta, Gibraltar o Costa Rica, cuyo desarrollo en torno al juego en línea ha creado miles de nuevos trabajos para dichos paises. Sin ir más lejos, tan solo 888.com emplea más de 500 personas en Gibraltar y otras 200 en Israel.
  • Lavado de dinero: Uno de los primeros grandes obstáculos (y más tontos) es: ¿cómo se controla el lavado de dinero? La respuesta es sumamente simple y se basa en el proceso de crear una cuenta como jugador. Para hacerlo se deben tener los mismos requisitos que para abrir una cuenta de banco a nivel personal. El apostador debe entregar al operador su documento de identidad y datos personales completos, fiscalizando así cada movimiento de dinero. Sin contar que los métodos de pago actúan como segundo regulador de los fondos.
  • Ley sin clientelismo: una de las grandes discusiones se da sobre quienes serán los licenciatarios. Muy simple, el estado ya posee varios socios mixtos en casinos físicos. En un primer momento lo lógico sería extenderles a ellos la licencia online, para que puedan replicar los juegos de sala en Internet. En una segunda etapa y con experiencia ya ganada, se podría licitar por el ingreso de nuevos operadores que cumplan con todos los requisitos que el Estado desee.
  • Lucha contra el juego clandestino: Sin duda que la mayor cantidad de juego “legal” aumenta la lucha contra el juego clandestino. Hoy en día el juego online es un gris, pero existen a nivel físico muchas opciones ilegales, sobretodo en bares y kioskos. Una manera sencilla de combatir esto, es a través de la creación de terminales llamadas “kioskos”, que operan como mini juegos o slots, tan sólo con una computadora y un monitor. Así todos aquellos que alojan máquinas ilegales, ahora podrán tener una opción legal que aporte fondos al país.

Estas son apenas algunas pequeñas ventajas que aportaría la regulación del juego en línea en nuestro país. Repito que ya hay mucha gente (dentro y fuera del gobierno actual) dando lo mejor de sí para que próximamente el juego sea regulado definitivamente.

Desde nuestro lado, estamos tratando de aportar nuestro know how para que esto suceda. Además estamos tratando de posicionar a Uruguay como pionero dentro de esta área, ejemplo de esto es la próxima feria de Sagse donde conseguimos una charla especial para presentar a Uruguay como pionero en este campo o Power Latam, donde hemos conseguido la participación de integrantes también de nuestro país.

InTextual, lo nuevo en Dokier

Desde que comenzamos con Dokier, teníamos muy en claro que la venta y compra de medios no iba a ser lo único que íbamos a revolucionar en el mercado uruguayo.

A pesar de lo nuevo que somos, ya estamos comenzando a “gustarle” a muchos actores y a “molestarles” a otros tantos. Igualmente este no es el objetivo del post, sino contarles algo que nos tiene sumamente entretenidos y con mucha expectativa.

Dokier, le ofrece al anunciante una experiencia completamente distinta por una razón muy sencilla: le explicamos dónde y cómo, usamos su dinero. Pero el espíritu de Dokier, es también cambiar el modelo de negocios de los anunciantes o soportes donde corremos nuestras campañas.

Desde antes del lanzamiento estamos trabajando en una tecnología que la hemos bautizado como “intextual”. Estamos ya en la etapa final y esta semana se la presentaremos a algunos soportes para comenzar a testerla. Cuando tengamos los primeros resultados de “uso” ya postearé más avances. Nuestra idea es poder lanzarla al mercado en menos de 45 días.

Como verán, Dokier es una central de medios muy inquieta, algo que en Uruguay no es para nada normal.

IAB Uruguay una excelente iniciativa

Logo IAB UruguayEstas últimas dos semanas han sido bastante agitadas entre viajes y continuar organizando áreas dentro de la empresa, por lo que no he podido escribir como quisiera, pero estoy intentando volver al ritmo.

Para retomar, qué mejor que con una muy buena noticia. Hoy a la mañana concurrí a mi  primera reunión del IAB Uruguay, que justamente coincidía con la presentación de memorias y balances.

Sinceramente fui sin muchas expectativas concretas, pero me volví muy interesado en charlas (polémicas) que se sucedieron, las que creo serán sumamente positivas para el desarrollo, tanto del IAB en Uruguay, como también para el mercado publicitario.

Primero, es que en este IAB se respira un aire totalmente cordial y lejos de una batalla como sucede en otros paises. Aqui los socios saben que estamos en un mercado que aún no está ni cerca de explotar y al cual le queda mucho tiempo aún de evangelización.

Justamente ese es el segundo punto: tanto medios, agencias, como centrales están dispuestas a coordinar esfuerzos para poder llevar adelante una educación institucional para las empresas, y creativa para las agencias, dándole así relevancia al soporte de internet.

Otro punto importante donde están trabajando y muy bien, es la estandarización, no sólo de métricas, sino también de herramientas que se está tendiendo a adoptar para darle al anunciante la mayor cantidad de información y confianza en el medio.

A pesar de ser tan sólo una reunión de presentación de memorias y balances, se dio un diálogo sumamente interesante, entre personas que pensábamos muy distinto sobre algunos conceptos de Internet, pero que, al ponerlos en común, nos sirvió a todos para tener una óptica mejor de nuestro mercado local y regional.

Para ser sincero estoy entusiasmado, porque ahora estoy seguro que hay gente con muchas buenas ideas y fuerza detrás de este IAB, que a la corta va a darnos a todos resultados positivos.

Internet y Uruguay no son compatibles

Para los que no conocen demasiado Uruguay, es un país en medio de dos potencias como Argentina y Brasil, pero que a diferencia de ellos, posee apenas recursos naturales que explotar.

Esto ha producido que Uruguay haya sido pensando como un país de servicios ganaderos y agrícolas en sus principios y  ahora tecnológicos/financieros, sobretodo desde los 90`s. Sin embargo, esto no se ha llevado a la práctica en muchos sectores industriales, por ejemplo en la conectividad.

En los últimos años ha existido una increible dualidad entre lo que se hizo y lo que no. A pesar de que se han desarrollado excelentes políticas en los últimos dos gobiernos para intentar atraer a grandes empresas y capitales extranjeros en el área de técnologia y finanzas, brindandoles subvenciones fiscales e impositivas, creando zonas libres de impuestos entre otros beneficios, aún hay un punto que no se ha podido culminar y es Internet.

Internet en Uruguay es simplemente molesto, ya que las velocidades que ofrecen a la venta son lentas y caras. Esto sin decir que realmente ni siquera se cumplen.

En Argentina una conexion a internet de 3 megas para uso domestico o empresarial por cablemodem (Fibertel) esta a 60 pesos por mes (unos 17 dolares), mientras que en Uruguay (AntelData), por la mitad exacta de esa conexion (1,5 megas) se paga 1500 pesos (77 dolares americanos para un hogar) y si es para una oficina el costo de 4 megas es de 3000 pesos (unos 150 dolares).

Si vamos a otros paises con un PBI mucho más alto como España, la conexión mínima es de 6 megas y cuesta 14,95€ (Telefonica), mientras que en Estados Unidos (si, se que es irónico poder comparar Uruguay con USA) el costo de la conexión es de $19 pero la conexión mínima es de 12 megas (Comcast).

Soñemos con un mundo ideal y supongamos que el costo no es barrera. La conexion en Uruguay no son puras, sino que la conexión que uno contrata es una promesa de hasta X velocidad, por lo cual si compramos una conexion de 1 mega para nuestra casa, lo que obtendremos promedio será realmente de entre 300 a 500 y algo de kb y nunca el mega prometido.

Mejor siquiera mencionar los modem 3G, porque ya sea Movistar (del que tanto mi empresa como yo, somos clientes), Claro o Ancel el servicio es malisimo, a tal punto qeu en Movistar el horario de las 18.30 hasta las 20.00 de lunes a viernes el servicio es tan lento que no vale la pena ni conectarlo.

Uruguay necesita conectividad, no solo para las empresas, sino también para la educación y los hogares. Internet brinda muchisimas posibilidades que el Estado debe fomentar a sus ciudadanos conocer y es una de las pocas herramientas que permite igualar hacia arriba educacionalmente.

Hoy existen aplicaciones como Wikipedia, Youtube, Facebook o miles más, que permiten a una persona poder conectarse con conocimiento y culturas que hace 20 años era impensable.

Uno de los grandes males que posee Internet en Uruguay, es que su único proveedor es el Estado, ya que posee el monopolio de las telecomunicaciones.

Ya sea estatal o privado el monopolio es el peor enemigo para el crecimiento de cualquier área. La pelea de precios no solo otorga mas opciones, sino que además provoca a las empresas a brindar mejores precios y servicios al usuario.

Uruguay siempre se ha diferenciado y caracterizado por la excelente educación que se brinda y creo que estamos dando una ventaja demasiado grande si hacemos que Internet sea un servicio no accesible para todos. Imaginense si la conectividad realmente fuese barata y rápida, la cantidad de nuevos empleos y conocimiento podría crear en nuestro país.

Argentina, Uruguay y la credibilidad

Desde los últimos 8 años estoy muy vinculado afectiva y económicamente a la Argentina, a tal punto que la mayoría de mis mejores momentos han sido en tierras argentinas.
Siempre se dice que argentinos y uruguayos, somos hermanos y de verdad así lo creo, porque salvo pequeñas diferencias, somos pueblos sumamente parecidos.
Tal vez una de las mayores características que nos diferencian es la credibilidad en las instituciones que posee cada país.
En Argentina las instituciones como sus componentes están claramente devaluadas en  credibilidad, lo que produce una sensación de inestabilidad constante. Mientras que en Uruguay, a pesar de que existen también muchas situaciones atípicas, la credibilidad es aún un don que sus estructuras mantienen.
Para ahondar esta idea voy a utilizar como ejemplo las próximas elecciones que se suceden en ambos países el próximo 28 de junio.
En Argentina, las elecciones son de corte legislativo, ya que tanto la cámara de senadores como de diputados renovarán bancas, mientras que en Uruguay las elecciones que se aproximan son internas de cada partido, las cuales buscan elegir un candidato único por sector.
Desde hace ya varias semanas en Argentina la oposición esta criticando y cuestionando muy duramente a las consultoras sobre las cifras que ellas brindan de las encuestas, denunciando al gobierno de comprar los resultados, tratando de volcar así a los indecisos hacia su partido.
Ya de por sí tratar de entender a la política argentina es algo sumamente difícil, porque año tras año, los que eran amigos son luego enemigos y viceversa. Luego de vivir 7 años en Buenos Aires sigo realmente sin entender que es el Peronismo en si o si aún sobreviven radicales.
Más allá de la ideología, es realmente muy difícil poder confiar en un país donde encuestadoras oficiales dan una cifra de 15% a favor del gobierno K actual, mientas que las no compradas dan un empate técnico a favor del Pro en provincia de BsAs. Otro ejemplo son los resultados de capital, donde las encuestadoras “oficialistas” dan a los candidatos del Frente para la Victoria como ganadores, luego el Pro y finalmente Stolbizer-Alfonsin. Otras en cambio ubican primero al Pro, luego a Stolbizer-Alfonsín y terceros (lejos) la formula K.
Ya demasiada polémica causa todos los meses las mediciones del INDEC argentino, como para ahora también cuestionar el resultado de empresas privadas y que supuestamente (y defendiendo una profesión) deben ser imparciales para mostrar resultados tan objetivos como debe ser una encuesta.
Estas dos últimas semanas los planes, la ideas, el debate sobre el modelo ya se ha dejado completamente de lado y el tema ha sido la credibilidad, la confianza de las instituciones en sí que ya ha sido perdida por el constante manoseo de sus protagonistas (sin importar quien sea).
En Uruguay en cambio, hay algunos conceptos básicos que nadie cuestiona y luego de vivir bastante tiempo afuera, ahora realmente logro darle valor a este detalle.
Uruguay es un país que cambia para no cambiar y si bien esto es malo para muchas cosas, también es bueno para poder pensar a largo plazo, ya que uno puede predecir (con cierto margen de error, es cierto) lo que va a pasar en 5 o 10 años y eso se logra únicamente con la credibilidad que su gobierno o su pueblo otorga.
Volviendo a las encuestadoras, me sorprende ver como varias empresas (por no decir todas) dan resultados casi iguales, sin importar quien sea el que pague esta encuesta, ya sea el partido oficialista o su más acérrimo rival, y saben que … esto da mucha tranquilidad.
Con esto no digo que los uruguayos seamos perfectos y los argentinos personas en quienes no confiar, pero lo que si quiero decir, es que en Uruguay aún se respetan las instituciones, sin importar que partido sea el que gobierne y esto da credibilidad y confianza, tanto para los que vivimos en este país, como para los que quieren invertir en él.
Argentina necesita un cambio en este aspecto, pero sería tonto pensar que debe venir de su clase política. El cambio es cultural y debería iniciarse en sus propios ciudadanos.

Desde los últimos 8 años estoy muy vinculado afectiva y económicamente a la Argentina, a tal punto que la mayoría de mis mejores momentos han sido en tierras argentinas.

Siempre se dice que argentinos y uruguayos, somos hermanos y de verdad así lo creo, porque salvo pequeñas diferencias, somos pueblos sumamente parecidos.

Tal vez una de las mayores características que nos diferencian es la credibilidad en las instituciones que posee cada país.

En Argentina las instituciones como sus componentes están claramente devaluadas en  credibilidad, lo que produce una sensación de inestabilidad constante. Mientras que en Uruguay, a pesar de que existen también muchas situaciones atípicas, la credibilidad es aún un don que sus estructuras mantienen.

Para ahondar esta idea voy a utilizar como ejemplo las próximas elecciones que se suceden en ambos países el próximo 28 de junio.

En Argentina, las elecciones son de corte legislativo, ya que tanto la cámara de senadores como de diputados renovarán bancas, mientras que en Uruguay las elecciones que se aproximan son internas de cada partido, las cuales buscan elegir un candidato único por sector.

Desde hace ya varias semanas en Argentina la oposición esta criticando y cuestionando muy duramente a las consultoras sobre las cifras que ellas brindan de las encuestas, denunciando al gobierno de comprar los resultados, tratando de volcar así a los indecisos hacia su partido.

Ya de por sí tratar de entender a la política argentina es algo sumamente difícil, porque año tras año, los que eran amigos son luego enemigos y viceversa. Luego de vivir 7 años en Buenos Aires sigo realmente sin entender que es el Peronismo en si o si aún sobreviven radicales.

Más allá de la ideología, es realmente muy difícil poder confiar en un país donde encuestadoras oficiales dan una cifra de 14% a favor del gobierno K actual, mientas que las no compradas dan un empate técnico a favor del Pro en provincia de BsAs. Otro ejemplo son los resultados de capital, donde las encuestadoras “oficialistas” dan al del Frente para la Victoria compitiendo fuertemente con el PRO por el primer puesto y en tercer lugar el Acuerdo Cívico y Social. Otras en cambio ubican primero al Pro (con mucho aire), luego a Prat Gay (Acuerdo Cívico y Social) y terceros (lejos) la formula K.

Ya demasiada polémica causa todos los meses las mediciones del INDEC argentino, como para ahora también cuestionar el resultado de empresas privadas y que supuestamente (y defendiendo una profesión) deben ser imparciales para mostrar resultados tan objetivos como debe ser una encuesta.

Estas dos últimas semanas los planes, la ideas, el debate sobre el modelo ya se ha dejado completamente de lado y el tema ha sido la credibilidad, la confianza de las instituciones en sí que ya ha sido perdida por el constante manoseo de sus protagonistas (sin importar quien sea).

En Uruguay en cambio, hay algunos conceptos básicos que nadie cuestiona y luego de vivir bastante tiempo afuera, ahora realmente logro darle valor a este detalle.

Uruguay es un país que cambia para no cambiar y si bien esto es malo para muchas cosas, también es bueno para poder pensar a largo plazo, ya que uno puede predecir (con cierto margen de error, es cierto) lo que va a pasar en 5 o 10 años y eso se logra únicamente con la credibilidad que su gobierno o su pueblo otorga.

Volviendo a las encuestadoras, me sorprende ver como varias empresas (por no decir todas) dan resultados casi iguales, sin importar quien sea el que pague esta encuesta, ya sea el partido oficialista o su más acérrimo rival, y saben que … esto da mucha tranquilidad.

Con esto no digo que los uruguayos seamos perfectos y los argentinos personas en quienes no confiar, pero lo que si quiero decir, es que en Uruguay aún se respetan las instituciones, sin importar que partido sea el que gobierne y esto da credibilidad y confianza, tanto para los que vivimos en este país, como para los que quieren invertir en él.

Argentina necesita un cambio en este aspecto, pero sería tonto pensar que debe venir de su clase política. El cambio es cultural y debería iniciarse en sus propios ciudadanos.

TV vs Internet

En los últimos años las pautas en Internet han irrumpido en los planes de Marketing de las empresas más importantes, ganando cada vez más terreno.
A nivel internacional, los medios digitales ocupan entre un 7% y 10% de las pautas globales. En Uruguay este proceso es mucho más lento y recién sobre este año las empresas están comenzando a tomar enserio Internet. El promedio en Uruguay de los medios digitales dentro de los presupuestos no llega aún al 1%.
Este ha sido uno de los motivos por los cuales decidimos crear la primer central de medios digital y por la cual hemos comenzado a trabajar con varias empresas locales.
Quiero desarrollar el caso de una en particular, la cual es una importante firma financiera, la cual confiaba en Internet pero no había tenido resultados positivos y nos permitió poder tener bastante injerencia en su comunicación global.
Si bien conocían el medio, no estaban muy seguros de como enfocar su publicidad y en una primera instancia lo hicieron de forma interna (inhouse) y los resultados fueron apenas notorios.
El primer concepto que desarrollamos con ellos fue “descontracturar” la marca, creando landing pages especiales para cada uno de sus productos, permitiendonos concentrarnos más en cada rama de inversión sin saturar de información innecesaria al usuario.
La primer respuesta positiva fue en visitas, pero durante los primeros días tres días no se daban los contactos esperados. Ahí descubrimos que teníamos que trabajar sobre la manera de interactuar y llamar la atención del usuario.
Los cambios fueron muy simples: a) creamos un formulario de atención personalizada, b) trabajamos más graficamente los mensajes y menos textuales. Como consecuencia los resultados explotaron.
Tomamos a la empresa con 7 contactos semanales, hoy cinco semanas luego de haber comenzado tenemos entre 55 y 60 contactos diarios de transacciones.
Esta era una de esas empresas que invertía menos del 1% en Internet. Comenzaron con ese concepto con nosotros y hoy ocupamos ya el 8% de su inversión total y hemos igualado los resultados que obtienen en televisión con 8 veces más inversión.
Es claro que la TV redunda también en nuestro resultado y es parte fundamental para nuestro éxito, pero demostramos que Internet es un medio que nos permite jugar con mucho mayor dinámica y si se conoce exactamente el usuario potencial, el costo por impacto es sumamente menor que el de la TV.
Bottom Line:
– Internet ocupaba el 0.5% de su inversión global y ahora roza el 10%
– Internet obtiene el mismo resultado que TV, con 8 veces menos de inversión
– Internet permite personalizar la comunicación y dinamizarla sin grandes costos, evitando errores

En los últimos años las pautas en Internet han irrumpido en los planes de Marketing de las empresas más importantes, ganando cada vez más terreno.

A nivel internacional, los medios digitales ocupan entre un 7% y 10% de las pautas globales. En Uruguay este proceso es mucho más lento y recién sobre este año las empresas están comenzando a tomar enserio Internet. El promedio en Uruguay de los medios digitales dentro de los presupuestos no llega aún al 1%.

Este ha sido uno de los motivos por los cuales decidimos crear la primer central de medios digital y por la cual hemos comenzado a trabajar con varias empresas locales.

Quiero desarrollar el caso de una en particular, la cual es una importante firma financiera, la cual confiaba en Internet pero no había tenido resultados positivos y nos permitió poder tener bastante injerencia en su comunicación global.

Si bien conocían el medio, no estaban muy seguros de como enfocar su publicidad y en una primera instancia lo hicieron de forma interna (inhouse) y los resultados fueron apenas notorios.

El primer concepto que desarrollamos con ellos fue “descontracturar” la marca, creando landing pages especiales para cada uno de sus productos, permitiendonos concentrarnos más en cada rama de inversión sin saturar de información innecesaria al usuario.

La primer respuesta positiva fue en visitas, pero durante los primeros días tres días no se daban los contactos esperados. Ahí descubrimos que teníamos que trabajar sobre la manera de interactuar y llamar la atención del usuario.

Los cambios fueron muy simples: a) creamos un formulario de atención personalizada, b) trabajamos más graficamente los mensajes y menos textuales. Como consecuencia los resultados explotaron.

Tomamos a la empresa con 7 contactos semanales, hoy cinco semanas luego de haber comenzado tenemos entre 55 y 60 contactos diarios de transacciones.

Esta era una de esas empresas que invertía menos del 1% en Internet. Comenzaron con ese concepto con nosotros y hoy ocupamos ya el 8% de su inversión total y hemos igualado los resultados que obtienen en televisión con 8 veces más inversión.

Es claro que la TV redunda también en nuestro resultado y es parte fundamental para nuestro éxito, pero demostramos que Internet es un medio que nos permite jugar con mucho mayor dinámica y si se conoce exactamente el usuario potencial, el costo por impacto es sumamente menor que el de la TV.

Bottom Line:

  • Internet ocupaba el 0.5% de su inversión global y ahora roza el 10%
  • Internet obtiene el mismo resultado que TV, con 8 veces menos de inversión
  • Internet permite personalizar la comunicación y dinamizarla sin grandes costos, evitando errores
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