Windows, Linux o MacOS en mi empresa?

Una de las grandes discuciones en todos los departamentos de IT en las empresas, consiste en definir cual es el sistema operativo ideal para basar su negocio.

Mi experiencia me dice que no hay una respuesta definitiva a esta pregunta, sino que en realidad hay tantas opciones como áres de negocio distintas. Para contestar esta pregunta, lo primero que debemos plantearnos es para que tipo de trabajo necesitamos realmente realizar. Que quiere decir esto? Muy simple, dentro de una misma empresa, pueden cohexistir en armonía los tres grandes sistemas operativos y cada uno ser una solución perfecta a las necesidades del grupo.

Por ejemplo, Windows XP es ideal para trabajos administrativos, de navegación, desarrollo web/gráfio y de calculo. Es un sistema operativo sumamente popular y de una interfaz amigable. Cualquier nuevo miembro  que ingrese a una empresa esta sin lugar a dudas, familiarizado con este sistema por lo que no debemos gastar en capacitación. El sistema de Microsoft posee una gama de programas desarrollados en torno a él que lo convierten en un sistema sumamente amplio.

Además la distribución XP se adapta facilmente a equipos de bajo requerimiento, por lo que podemos correr este sistema sin problemas en una maquina que tiene 4 o 5 años. Por otro lado, tanto XP como Vista, tienen varios inconvenientes, como el costo de la licencia (160 dolares americanos), gran amplitud de virus desarrollados en este entorno, spyware y diferentes malaware que hacen que debamos instalar de base mucho software complementario que enlentece el sistema y adelgaza nuestras billeteras.

Otra excelente opción es utilizar Linux, preferentemente aquellas distribuciones desarrolladas específicamente para empresa como Suse o Novell, debido a que poseen un desarrollo más avanzado en cuanto a drivers y compatibilidad. Linux es ideal para trabajos específicamente administrativos, teniendo una gran carencia en la oferta de productos para desarrollo web y diseño, dado que su modelo de negocios no es rentable para las grandes empresas como el caso de Adobe.

Otro de los pilares de optar por Linux es su división por usuarios, lo que permite crear terminales con acceso realmente restringido, acotando la posibiloidad del usuario a instalar programas, evitando así gran parte del riesgo de virus y demas males informaticos. Al no ser un sistema “popular”, muchas personas no estan acostumbrados a trabajar diariamente con Linux, por lo que no poseen la facilidad para instalar widget o gadgets, grandes usurpadores de los anchos de banda en las empresas.

Como gran defecto, Linux posee la resistencia del usuario por aprender su funcionamiento. Su entorno gráfico más simple, pero utilitario, da un primer acercamiento negativo a los usuarios, provocando una barrera de aprendizaje, desalentando a priori a muchos. Es muy simple escuchar por los pasillos “Linux es muy complicado” en puestos donde tan solo se utiliza paquetes ofimaticos, mails y navegadores.

Finalmente el MACOS (mi preferido) el cual es una opción tan práctica, como costosa. De los tres, MACOS aunque robusto y seguro, es el más prescindible. Este sistema es ideal para editores multimedia, diseño web y gráfico, así como amantes de la estética o imagen.

El crecimiento de la marca ayudo a muchas empresas a animarse a desarrollar en los últimos 4 años muchos productos para MACOS ofreciendo en la actulidad un catálogo de opciones muy similar al de XP, aunque un tanto más caro.  La gran ventaja es su simplicidad y la no presencia de virus informaticos, pero su gran debilidad continua siendo su precio y su falta de soporte regional más intensivo.

En nuestras empresas usamos indistintamente cualquiera de estos tres sistemas operativos, cada usuario al entrar es consultado sobre que sistema utlizar, tratando de que se sienta cómodo con herramientas que él ya conoce. Actualmente un 65% de nuestras computadores funcionan sobre Linux, un 23% sobre WinXP y un 14% sobre MAC OS X (Leopard). El uso intensivo que le damos a Linux ha hecho que una de mis empresas sea colaboradora sumamente activa de la comunidad Linux en Uruguay.

Bottom Line

  • No existe un sistema operativo superior o perfecto, tan solo existen distintos requerimientos de trábajo.
  • WinXP es la opción ideal para la mayoría de las empresas por el grado de familiaridad que el usuario posee con el sistema.
  • Linux es una opción sumamente confiable y por sobretodo económica, pero posee resistencia entre los usuarios de más edad.

Ahora me gustaría saber: ¿Que sistema operativo, utilizan para su empresa?

Aprender a controlar la “ansiedad”

Hace unos días atras hablaba sobre los extraños horarios que tenemos los emprendedores para trabajar. Ahora toca el turno a otra característica que nos une: la “ansiedad”.

Los emprendedores somos por naturaleza ansiosos y no tengo duda que es gran parte de nuestra cuota tanto de éxito como de fracaso. La ansiedad es un motor fundamental para las etapas iniciales de los proyectos, cuando necesitamos realizar constantemente lluvias de ideas para reconocer y pulir puntos fuertes y debilidades, así como crear el entorno para el proceso creativo.

La ansiedad nos desvela y nos concentra en nuestros objetivos, haciendo funcionar nuestro cerebro con una adrenalina extraordinaria que es la causante de muchas excelentes ideas, así como también grandes disparates.

Una vez avanzado el proyecto, la ansiedad va perdiendo su cuota positiva y puede llegar a convertirse en uno de nuestros peores enemigos, ya que puede provocarnos apurar procesos naturales el proyecto, adelantando etapas y haciendonos tomar decisiones en momentos equivocados.

La ansiedad siempre debe llevarse bien con la creatividad, pero debe ser la peor enemiga del éxito económico. Porque digo esto? Nadie comienza un proyecto sino es para triunfar y hacer dinero. El problema es cuando los tiempos se dilatan, la ansiedad comienza a jugarnos un papel negativo, haciendonos temer algunos escenarios o apurando decisiones innecesarias.

La ansiedad en el emprendedor no es algo que se limite a nuestro trabajo, creo que somos ansiosos en todo sentido y queremos todo ya!. Tanto en nuestra vida afectiva, familiar o sentimental, los emprendedores no suelen ser personas “estables”. La ansiedad nos permite crear y hacer crecer relaciones, así como también nos permite cortalas y comenzar a pensar en nuevas.

Algo sumamente dificil en el plano personal, es poder estar con alguien quien comprenda nuestro grado de “ansiedad” y lo controle, para evitar que ella nos maneje y nos volvamos sumamente impulsivos.

Como decía anteriormente, la ansiedad es un factor común en los emprendedores, que nos hace diferenciar de muchos, pero que también si no es controlada, nos puede jugar una mala pasada.

Los extraños horarios de un emprendedor

Los emprendedores no somos personas simples de comprender, pero sin dudas una de las caracteristicas que más llama la atención es nuestro “horario” de trabajo.

En la vida de las empresas distingo tres grandes áreas: a) Creación, b) Planificación, c) Ejecución . Sin lugar a dudas que los emprendedores son fundamentales para la primer y segunda área, pero tal vez, el tercer sector de ejecución sea el más dificil de desarrollar y se debe justamente a sus horarios.

Los emprendedores son empresarios que poseen una visión distinta al resto, que les permite desarrollar su propio camino y definir sus estrategias. El trabajo del emprededor es “crear” un camino donde no lo hay y pensar la mayor cantidad de herramientas para guiar a la empresa por un sendero exitoso.

Justamente esa creación, no se detiene nunca y constantemente los emprendedores estamos buscando y pensando alternativas para nuestros proyectos (existentes o futuros). Por este motivo, el emprendedor no tiene horarios preestablecidos, sino que como un artista posee momentos de inspiración y creación en horas o situaciones donde muchos ni pensarían en trabajo.

Durante toda mi etapa de emprendedor, me ha sido sumamente dificil poder adaptarme a un horario laboral normal, que coincida con el de la mayoría del equipo operativo. Mas alla de ser un poco perezoso lo admito, siempre me ha costado poder estar a las 9 de la mañana en la oficina. Por ello es fundamental más alla del proyecto en sí, poder reunir un grupo de trabajo en el cual poder confiar para la ejecución de los proyectos.

Cuando hablo de confiar, no me refiero a que no solo a que no divulguen información confidencial, sino a que sean capaces de desarrollar actividades como si uno ni siquiera estuviera en la oficina y posean independencia en su área de gestión. En mi caso, esto me ha llevado algún tiempo conseguirlo y recién ahora (luego de varios grupos en Buenos Aires y Montevideo) puedo decir que hemos logrado el equilibrio casi ideal.

El emprendedor no solamente tiene horarios “distintos”, sino que además por su vinculación con los proyectos (y al menos es mi caso), destina mucho tiempo para actividades que no son específicas del emprendimiento, pero lo ayudan a cristalizarse, como potenciales alianzas, viajes de negocios, presentaciones a inversores y por supuesto muchos reportes financieros y de RRHH.

Esto no es un detalle menor, ya que muchas veces las personas que participan en la empresa, no tienen claro cual es el verdadero rol del emprendedor en la misma y los horarios cambiados hacen pensar que es en realidad un jefe que solo exige y no cumple a la par. No me refiero a que un emprendedor deba dejar influenciarse por lo que opine el resto, sino lo importante es que el equipo conozca la verdadera responsabilidad para que entienda que su trabajo es en realidad mucho más continuo que el resto.

En mi caso, siempre pienso más tranquilo una vez que la mayoría de los empleados abandonaron la empresa y sobretodo por las noches. Es muy dificil poder irme de la oficina antes de las 21/21.30 o pensar en acostarme antes de la 1 o 2 de la mañana todos los dias, inclusive este horario se estira muy a menudo.

Según mi experiencia, el emprendedor debe sacrificarse y mucho en las etapas iniciales, para poder estar a la par de sus empleados. Una vez obtenido el punto de equilibrio, ya conocemos mucho mejor de quien nos rodeamos, pudiendo confiar y delegar tareas al equipo de trabajo. Además la “estabilidad” de recursos siempre nos permite pensar de una manera más amplia y ordenada, lo que hace más saludable al proyecto sí.

Argentina, Uruguay y la credibilidad

Desde los últimos 8 años estoy muy vinculado afectiva y económicamente a la Argentina, a tal punto que la mayoría de mis mejores momentos han sido en tierras argentinas.
Siempre se dice que argentinos y uruguayos, somos hermanos y de verdad así lo creo, porque salvo pequeñas diferencias, somos pueblos sumamente parecidos.
Tal vez una de las mayores características que nos diferencian es la credibilidad en las instituciones que posee cada país.
En Argentina las instituciones como sus componentes están claramente devaluadas en  credibilidad, lo que produce una sensación de inestabilidad constante. Mientras que en Uruguay, a pesar de que existen también muchas situaciones atípicas, la credibilidad es aún un don que sus estructuras mantienen.
Para ahondar esta idea voy a utilizar como ejemplo las próximas elecciones que se suceden en ambos países el próximo 28 de junio.
En Argentina, las elecciones son de corte legislativo, ya que tanto la cámara de senadores como de diputados renovarán bancas, mientras que en Uruguay las elecciones que se aproximan son internas de cada partido, las cuales buscan elegir un candidato único por sector.
Desde hace ya varias semanas en Argentina la oposición esta criticando y cuestionando muy duramente a las consultoras sobre las cifras que ellas brindan de las encuestas, denunciando al gobierno de comprar los resultados, tratando de volcar así a los indecisos hacia su partido.
Ya de por sí tratar de entender a la política argentina es algo sumamente difícil, porque año tras año, los que eran amigos son luego enemigos y viceversa. Luego de vivir 7 años en Buenos Aires sigo realmente sin entender que es el Peronismo en si o si aún sobreviven radicales.
Más allá de la ideología, es realmente muy difícil poder confiar en un país donde encuestadoras oficiales dan una cifra de 15% a favor del gobierno K actual, mientas que las no compradas dan un empate técnico a favor del Pro en provincia de BsAs. Otro ejemplo son los resultados de capital, donde las encuestadoras “oficialistas” dan a los candidatos del Frente para la Victoria como ganadores, luego el Pro y finalmente Stolbizer-Alfonsin. Otras en cambio ubican primero al Pro, luego a Stolbizer-Alfonsín y terceros (lejos) la formula K.
Ya demasiada polémica causa todos los meses las mediciones del INDEC argentino, como para ahora también cuestionar el resultado de empresas privadas y que supuestamente (y defendiendo una profesión) deben ser imparciales para mostrar resultados tan objetivos como debe ser una encuesta.
Estas dos últimas semanas los planes, la ideas, el debate sobre el modelo ya se ha dejado completamente de lado y el tema ha sido la credibilidad, la confianza de las instituciones en sí que ya ha sido perdida por el constante manoseo de sus protagonistas (sin importar quien sea).
En Uruguay en cambio, hay algunos conceptos básicos que nadie cuestiona y luego de vivir bastante tiempo afuera, ahora realmente logro darle valor a este detalle.
Uruguay es un país que cambia para no cambiar y si bien esto es malo para muchas cosas, también es bueno para poder pensar a largo plazo, ya que uno puede predecir (con cierto margen de error, es cierto) lo que va a pasar en 5 o 10 años y eso se logra únicamente con la credibilidad que su gobierno o su pueblo otorga.
Volviendo a las encuestadoras, me sorprende ver como varias empresas (por no decir todas) dan resultados casi iguales, sin importar quien sea el que pague esta encuesta, ya sea el partido oficialista o su más acérrimo rival, y saben que … esto da mucha tranquilidad.
Con esto no digo que los uruguayos seamos perfectos y los argentinos personas en quienes no confiar, pero lo que si quiero decir, es que en Uruguay aún se respetan las instituciones, sin importar que partido sea el que gobierne y esto da credibilidad y confianza, tanto para los que vivimos en este país, como para los que quieren invertir en él.
Argentina necesita un cambio en este aspecto, pero sería tonto pensar que debe venir de su clase política. El cambio es cultural y debería iniciarse en sus propios ciudadanos.

Desde los últimos 8 años estoy muy vinculado afectiva y económicamente a la Argentina, a tal punto que la mayoría de mis mejores momentos han sido en tierras argentinas.

Siempre se dice que argentinos y uruguayos, somos hermanos y de verdad así lo creo, porque salvo pequeñas diferencias, somos pueblos sumamente parecidos.

Tal vez una de las mayores características que nos diferencian es la credibilidad en las instituciones que posee cada país.

En Argentina las instituciones como sus componentes están claramente devaluadas en  credibilidad, lo que produce una sensación de inestabilidad constante. Mientras que en Uruguay, a pesar de que existen también muchas situaciones atípicas, la credibilidad es aún un don que sus estructuras mantienen.

Para ahondar esta idea voy a utilizar como ejemplo las próximas elecciones que se suceden en ambos países el próximo 28 de junio.

En Argentina, las elecciones son de corte legislativo, ya que tanto la cámara de senadores como de diputados renovarán bancas, mientras que en Uruguay las elecciones que se aproximan son internas de cada partido, las cuales buscan elegir un candidato único por sector.

Desde hace ya varias semanas en Argentina la oposición esta criticando y cuestionando muy duramente a las consultoras sobre las cifras que ellas brindan de las encuestas, denunciando al gobierno de comprar los resultados, tratando de volcar así a los indecisos hacia su partido.

Ya de por sí tratar de entender a la política argentina es algo sumamente difícil, porque año tras año, los que eran amigos son luego enemigos y viceversa. Luego de vivir 7 años en Buenos Aires sigo realmente sin entender que es el Peronismo en si o si aún sobreviven radicales.

Más allá de la ideología, es realmente muy difícil poder confiar en un país donde encuestadoras oficiales dan una cifra de 14% a favor del gobierno K actual, mientas que las no compradas dan un empate técnico a favor del Pro en provincia de BsAs. Otro ejemplo son los resultados de capital, donde las encuestadoras “oficialistas” dan al del Frente para la Victoria compitiendo fuertemente con el PRO por el primer puesto y en tercer lugar el Acuerdo Cívico y Social. Otras en cambio ubican primero al Pro (con mucho aire), luego a Prat Gay (Acuerdo Cívico y Social) y terceros (lejos) la formula K.

Ya demasiada polémica causa todos los meses las mediciones del INDEC argentino, como para ahora también cuestionar el resultado de empresas privadas y que supuestamente (y defendiendo una profesión) deben ser imparciales para mostrar resultados tan objetivos como debe ser una encuesta.

Estas dos últimas semanas los planes, la ideas, el debate sobre el modelo ya se ha dejado completamente de lado y el tema ha sido la credibilidad, la confianza de las instituciones en sí que ya ha sido perdida por el constante manoseo de sus protagonistas (sin importar quien sea).

En Uruguay en cambio, hay algunos conceptos básicos que nadie cuestiona y luego de vivir bastante tiempo afuera, ahora realmente logro darle valor a este detalle.

Uruguay es un país que cambia para no cambiar y si bien esto es malo para muchas cosas, también es bueno para poder pensar a largo plazo, ya que uno puede predecir (con cierto margen de error, es cierto) lo que va a pasar en 5 o 10 años y eso se logra únicamente con la credibilidad que su gobierno o su pueblo otorga.

Volviendo a las encuestadoras, me sorprende ver como varias empresas (por no decir todas) dan resultados casi iguales, sin importar quien sea el que pague esta encuesta, ya sea el partido oficialista o su más acérrimo rival, y saben que … esto da mucha tranquilidad.

Con esto no digo que los uruguayos seamos perfectos y los argentinos personas en quienes no confiar, pero lo que si quiero decir, es que en Uruguay aún se respetan las instituciones, sin importar que partido sea el que gobierne y esto da credibilidad y confianza, tanto para los que vivimos en este país, como para los que quieren invertir en él.

Argentina necesita un cambio en este aspecto, pero sería tonto pensar que debe venir de su clase política. El cambio es cultural y debería iniciarse en sus propios ciudadanos.

Este es el primer post

Desde hace un tiempo pensaba la idea de hacer un blog, aunque en un principio no encontraba exactamente el interés o el motivo de porque hacerlo, tanto para mi como para ustedes.
Trabajo en Marketing Online desde hace 8 años, de los cuales, seis años y medio me dedique a lo que más me desafía: emprender.
Creo que mi empatía para hacer este blog se debía a que no soy afecto a las herramientas sociales, salvo aquellas que por alguna razón profesional son de utilidad, sino las considero (en mi etapa actual) una perdida de tiempo.
Creo que mi temor era convertir mi blog, justamente es una porción de facebook o twitter, cuando no era mi idea.
Este es un nuevo período de mi vida, donde estoy construyendo una nueva etapa en casi todos los sentidos, separandome de cosas que significaron muchisimo para mi y este proceso me ha llevado a alejarme un poco de todos personal y laboralmente, por esto, los otros días en una conferencia donde vi varios amigos con los cuales no pasaba tiempo desde hace mucho me decidí a hacer este blog para compartir y desarrollar ideas con ellos y otras personas que vendrán en el futuro.
Los últimos 6 años de mi vida han sido sumamente intensos, aprendí a crear empresas, a dirigirlas, venderlas, comprar otras y volver a construir. Creo que me he dado cuenta que lo que me apasiona es emprender, siempre construir y cambiar, equivocandome y acertando en el medio, pero sin temerle a esa palabras que a tantos asustan como “fracaso”, “intentar”, “aprender” o “arriesgar”.
Desde este blog quisiera compartir ideas, proyectos, experiencia y también aprender mucho de las opiniones de ustedes. Espero que este sea un espacio útil para todos y por supuesto para mi mismo.

Desde hace un tiempo pensaba la idea de hacer un blog, aunque en un principio no encontraba exactamente el interés o el motivo de porque hacerlo, tanto para mi como para ustedes.

Mi nombre es Daniel Padilla (Mayo, 1981), trabajo en Online Marketing desde hace ocho años, de los cuales, seis y medio me dedique a lo que más me desafía: emprender.

Creo que mi empatía para hacer este blog se debía a que no soy afecto a las herramientas sociales, salvo aquellas que por alguna razón profesional son de utilidad, sino las considero (en mi etapa actual) una perdida de tiempo.

Creo que mi temor era convertir mi blog, justamente es una porción de facebook o twitter, cuando no era mi idea.

Este es un nuevo período de mi vida, donde estoy construyendo una nueva etapa en casi todos los sentidos y este proceso me ha llevado a alejarme un poco de todos personal y laboralmente, por esto, los otros días en una conferencia donde vi varios amigos con los cuales no pasaba tiempo desde hace mucho me decidí a hacer este blog para compartir y desarrollar ideas con ellos y otras personas que vendrán en el futuro.

Los últimos 6 años de mi vida han sido sumamente intensos, aprendí a crear empresas, a dirigirlas, venderlas, comprar otras y volver a construir. Creo que me he dado cuenta que lo que me apasiona es emprender, siempre construir y cambiar, equivocandome y acertando en el medio, pero sin temerle a esa palabras que a tantos asustan como “fracaso”, “intentar”, “aprender” o “arriesgar”.

Desde este blog quisiera compartir ideas, proyectos, experiencia y también aprender mucho de las opiniones de ustedes. Espero que este sea un espacio útil para todos y por supuesto para mi mismo.

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