Aprender a controlar la “ansiedad”

Hace unos días atras hablaba sobre los extraños horarios que tenemos los emprendedores para trabajar. Ahora toca el turno a otra característica que nos une: la “ansiedad”.

Los emprendedores somos por naturaleza ansiosos y no tengo duda que es gran parte de nuestra cuota tanto de éxito como de fracaso. La ansiedad es un motor fundamental para las etapas iniciales de los proyectos, cuando necesitamos realizar constantemente lluvias de ideas para reconocer y pulir puntos fuertes y debilidades, así como crear el entorno para el proceso creativo.

La ansiedad nos desvela y nos concentra en nuestros objetivos, haciendo funcionar nuestro cerebro con una adrenalina extraordinaria que es la causante de muchas excelentes ideas, así como también grandes disparates.

Una vez avanzado el proyecto, la ansiedad va perdiendo su cuota positiva y puede llegar a convertirse en uno de nuestros peores enemigos, ya que puede provocarnos apurar procesos naturales el proyecto, adelantando etapas y haciendonos tomar decisiones en momentos equivocados.

La ansiedad siempre debe llevarse bien con la creatividad, pero debe ser la peor enemiga del éxito económico. Porque digo esto? Nadie comienza un proyecto sino es para triunfar y hacer dinero. El problema es cuando los tiempos se dilatan, la ansiedad comienza a jugarnos un papel negativo, haciendonos temer algunos escenarios o apurando decisiones innecesarias.

La ansiedad en el emprendedor no es algo que se limite a nuestro trabajo, creo que somos ansiosos en todo sentido y queremos todo ya!. Tanto en nuestra vida afectiva, familiar o sentimental, los emprendedores no suelen ser personas “estables”. La ansiedad nos permite crear y hacer crecer relaciones, así como también nos permite cortalas y comenzar a pensar en nuevas.

Algo sumamente dificil en el plano personal, es poder estar con alguien quien comprenda nuestro grado de “ansiedad” y lo controle, para evitar que ella nos maneje y nos volvamos sumamente impulsivos.

Como decía anteriormente, la ansiedad es un factor común en los emprendedores, que nos hace diferenciar de muchos, pero que también si no es controlada, nos puede jugar una mala pasada.