¿Email o usuario para los registros?

Mayo viene sumamente intenso para nuestro departamento de desarrollo, ya que estamos trabajando en  cuatro plataformas simultáneamente (dos para afiliados y dos para consumidores finales), sobre las que contaré más a lo largo del mes.

Una de las dudas que se repitió en cada uno de los desarrollos, fue acerca de cuál método utilizar en la creación de los registros de usuarios: nicks o emails.  Ambas opciones son bien distintas, una más personal y la otra un tanto más práctica.

La opción de registro por nick es tal vez, la más antigua de las dos, utilizada en grandes plataformas como twitter, las primeras redes sociales, foros, productos de apuestas y muchos programas de afiliación. Esta funciona más alla de nuestros datos personales y consiste en crear un nombre o identidad virtual que nos identifique.

El punto flaco de esta opción, es que los nicks son finitos y muchas veces caemos en crear distintas alternativas debido a que ya está ocupado, los que hace perder identidad al usuario y hasta muchas veces las ganas de registrarse.

Por otro lado, está la opción del email como registro. Ésta es mucho más reciente y, en un principio, más impersonal a la hora de presentarse a una comunidad. Facebook fue una de las primeras redes que se jugó por esta opción y lo resolvió de una forma muy interesante: crear un registro único con el email y dejar abierto la posibilidad que dos o más usuarios compartan el mismo nick o nombre.

Esta opción es mucho más práctica para el usuario, ya que el email debe ser uno de los servicios más personales y únicos que tenemos en internet. Es bastante difícil que una persona olvide cuál es su dirección de correo electrónico, por lo que es más fácil que recuerde su identidad en nuestro programa. Lo más engorroso es el proceso de recuperación de contraseña, que bajo esta opción nos obliga a buscar más preguntas alternativas y no un retrieve.

A la larga ambas son opciones válidas, ninguna es mejor que la otra, sino que debemos elegirla dependiendo mucho del tipo de aplicación o utilidad para la que la vayamos a usar.

En nuestro caso fue bastante simple, utilizamos los dos tipos.